lunes, 18 de agosto de 2008

Otro (arrebato) más...

El silencio devora mis ojos y sin saber por qué, me siento ansioso.

Es lunes.

No para de llover y vuelvo a darme cuenta de que la promesa de escribir aquí a diario no ha sido cumplida. Supongo se trata sólo de un arrebato más. El de la rutina, el tráfico, el despertador arrebatándole los textos a este espacio silente que, mientras lees, te arrebata el silencio de los ojos…

martes, 5 de agosto de 2008

Arrebato en tres partes (Parte III)

Tuerto y triste, el rey escucha la voz del juglar cantar: 

“…when I am King, you will be first against the wall, With your opinion which is of no consequence at all…”. 

Y mientras escucha, una sola idea ronda por su cabeza: el modo en que la existencia arrebata sin piedad; ojos, respiros, cuervos que preservan reinos, alas, sonidos, cabellos, misterios, risas, sonrisas, deseos, cascabeles, desesperaciones, momentos, alegrías, tristezas, suspiros, ideas, sonidos, sueños, amaneceres, lunas, amores y dolores. Observando al bufón que aún danza con su ojo en el zapato, decide que sólo es necesario esperar, escuchando al juglar cantar, para que la existencia le arrebate al demente esa estúpida sonrisa. 

Y acompañado por su mandolina, el juglar reza: 

“That’s it sir, You’re leaving, The crackle of pigskin, The dust and the screaming, The yuppies networking, The panic, The vomit, The panic, The vomit. God loves his children, God loves his children…”.

martes, 29 de julio de 2008

Arrebato en tres partes (Parte II)

Posado sobre la urna donde yacen los restos del Príncipe Valiente, el cuervo observa al rey tuerto llorar. Fue él mismo quien le arrancó el ojo al monarca, pero sólo después de que éste le arrebatara las alas por miedo a que la profecía se cumpliera; aquella que predice la caída del reino el mismo día en que deje de haber al menos un cuervo habitando en el castillo.

Posado sobre la urna donde yacen los restos del Príncipe Valiente, el cuervo observa al rey tuerto llorar. El pajarraco no puede evitar preguntarse si el rey llora de tristeza, de risa o de la ira que le provoca ver al bufón danzar como un desquiciado, con su ojo atado al zapato como si fuera un cascabel.

lunes, 28 de julio de 2008

Arrebato en tres partes (Parte I)

El bufón le arrebató al cuervo el cascabel sin saber que éste era, en realidad, el ojo del rey. Lo amarró a la punta de su zapato y danzó como un desquiciado hasta el amanecer.

“Cuidado. Te he estado observando y eso no es gracioso,” amenazó el monarca la madrugada siguiente, justo antes del amanecer, cuando el bufón se apareció en el castillo con la hipócrita intención de hacerlo reír. Pero el bufón estaba tan entretenido con el repiqueteo que ocasionaba el ojo real en la punta de su zapato que no escuchó su voz (ni tampoco notó que ahora un parche cubría parte de su rostro)…

jueves, 24 de julio de 2008

Llegó...

La libertad llegó luego de 216 horas.
Los rostros cambiaron.
Algunos sonrieron. Los otros también.
La libertad llegó luego de 216 horas.

P.D. Ayer Mets 6 - Phillies 3. Hoy Mets 3 - Phillies 1.

Algunos sonrieron. Los otros también.

miércoles, 23 de julio de 2008

Mejor el olvido...

Mejor el olvido de Quinn que la novena entrada de ayer.

Los Mets ganaban 5 – 1. El partido terminó 8 – 6 en favor de los Phillies.

Dolorosa derrota. Como para desaparecer.

Amén.

martes, 22 de julio de 2008

A muerte...

Cito a Paul Auster (o quien sea el verdadero narrador de City of Glass):

“So many things were disappearing now, it was difficult to keep track of them. Quinn tried to work his way through the Mets’ lineup, position by position, but his mind was beginning to wander. The centerfielder, he remembered, was Mookie Wilson, a promising young placer whose real name was William Wilson. Surely there was something interesting in that. Quinn pursued the idea a few moments but then abandoned it. The two William Wilsons cancelled each other out, and that was all. Quinn waved good-bye to them in his mind. The Mets would finish in last place again, and no one would suffer.”


Inquietante. Sobre todo siendo fan de los Mets.

Hoy el equipo inicia el duelo a muerte con los Phillies para ocupar el primer lugar de la División Este de la Liga Nacional.

Y como Quinn ya no lo puede pensar, decir, ni escribir, yo lo pienso, lo digo, lo escribo por él: "Let’s go Mets!".